
Reforma tras la DANA y Consorcio de Seguros: cómo documentar los daños para que no te recorten la reparación
El peritaje no compensa lo que pasó: compensa lo que puedes demostrar. Esta guía explica, desde la óptica de la obra, qué fotos, informes y presupuesto por partidas necesitas para que la indemnización cubra la reparación real de tu vivienda.
Respuesta rápida
Para que el Consorcio de Compensación de Seguros no se quede corto con la reparación de tu casa inundada por la DANA, la documentación pesa más que el relato. Reúne fotografías y vídeo fechados de cada estancia y elemento dañado (antes de tirar nada), conserva muestras de lo deteriorado, anota la cota de agua marcada en las paredes y guarda facturas de lo afectado.
La pieza que casi nadie aporta bien es un presupuesto de reparación desglosado por partidas: no un total redondo, sino cada trabajo medido (demoliciones, secado, instalaciones, alicatado, pintura) con unidades y precios. Ese documento es el que el perito puede contrastar partida a partida. Verifica siempre coberturas, plazos y procedimiento en la fuente oficial del Consorcio antes de actuar.
Te preparamos una valoración desglosada de la reparación, medida y defendible.
| Lo que reúnes | Para qué sirve en el expediente | Cuándo hacerlo |
|---|---|---|
| Fotos y vídeo de cada daño, con fecha | Prueba el estado real antes de limpiar o demoler | Lo antes posible, antes de tirar nada |
| Marca de la cota de agua en paredes | Justifica la altura afectada y el alcance de la obra | Antes de limpiar las paredes |
| Muestras físicas de lo dañado | Permite al perito comprobar materiales y estado | Guardar hasta el peritaje |
| Facturas de muebles, equipos y reformas previas | Acredita valor y antigüedad de lo perdido | Recuperar de correo/banco si se mojaron |
| Presupuesto de reparación por partidas | Cuantifica la reparación de forma contrastable | Pedirlo en cuanto sea seguro entrar |
Consorcio o aseguradora: ¿quién paga qué tras una inundación?
Esta es la primera confusión que vemos en la zona afectada por la DANA de octubre de 2024. Una inundación por desbordamiento de cauces o lluvia torrencial extraordinaria suele tratarse como un riesgo extraordinario, y los daños extraordinarios los gestiona el Consorcio de Compensación de Seguros, no directamente tu compañía. La condición de partida es tener una póliza vigente de hogar (o de comercio, si es un local) que incluya cobertura de daños; sobre esa base, el recargo del Consorcio viaja con el seguro.
Esto tiene una consecuencia práctica: aunque la solicitud entre por tu aseguradora o por su asistencia, el expediente y el peritaje los lleva el Consorcio. Por eso conviene hablar el idioma del Consorcio desde el primer día y no quedarse solo con lo que cubre el seguro ordinario. No afirmamos aquí qué partidas concretas entran o quedan fuera en tu caso: el alcance depende de tu póliza y de la calificación del siniestro, y eso se confirma en la fuente oficial.
Antes de seguir. No damos asesoramiento jurídico ni de seguros, y no afirmamos importes, plazos ni coberturas concretas. Comprueba siempre tu situación particular con el Consorcio de Compensación de Seguros y, si lo necesitas, con un profesional del ramo.
¿Qué documentación pide el Consorcio para daños por inundación?
El expediente se sostiene sobre dos patas: identificación (quién eres, qué póliza tienes, dónde está la vivienda) y prueba del daño (qué se ha estropeado y cuánto cuesta repararlo). La primera la tienes tú: datos del asegurado, número de póliza, dirección exacta del inmueble y, si lo piden, datos bancarios para la indemnización. La segunda es la que se gana o se pierde sobre el terreno.
En la prueba del daño, lo razonable es preparar un dossier ordenado por estancias con fotografías y vídeo fechados, una relación de bienes dañados (electrodomésticos, mobiliario, instalaciones), facturas o tiques de lo que se pueda acreditar y, sobre la reparación de la obra, un presupuesto desglosado. Cuanto más coincida tu documentación con lo que el perito ve en la visita, menos margen hay para recortes por «no justificado».
El papel y lo digital deben coincidir
Si declaras una caldera dañada, debería aparecer en las fotos, en la relación de bienes y, si procede su sustitución, en el presupuesto de reparación. Las incoherencias entre lo que dices, lo que enseñas y lo que valoras son la principal causa de que una indemnización se quede corta. Trabaja el expediente como un único relato verificable, no como tres documentos sueltos.
¿Cómo deben ser las fotos y el vídeo de los daños?
La fotografía es la prueba reina y la que más se hace mal por las prisas. El objetivo no es que se vea «que hubo agua», sino que se vea qué se dañó, cuánto y hasta qué altura. Para eso conviene combinar planos generales de cada estancia con planos de detalle de cada elemento afectado: enchufes a la altura del agua, hinchamiento del rodapié, desprendimiento del alicatado, puertas abombadas, instalaciones bajo el agua.
- Fecha visible. Activa la marca de fecha de la cámara del móvil o haz que aparezca el periódico/parte meteorológico del día. Los metadatos del archivo también ayudan: no edites las fotos.
- La cota del agua. Antes de limpiar las paredes, fotografía la línea de suciedad que marca hasta dónde subió el agua, con una cinta métrica o un objeto de referencia al lado.
- Vídeo continuo. Un recorrido en vídeo por toda la vivienda, hablando lo justo para identificar cada estancia, demuestra que las fotos no están descontextualizadas.
- Antes de actuar. Documenta primero, limpia después. Una vez retirado el barro o demolido el tabique, esa prueba ya no se puede recuperar.
Si la humedad ya estaba migrando por capilaridad o aparecen patologías que cuesta interpretar, viene bien repasar los tipos de humedad y cómo se distinguen, porque conviene fotografiar y describir cada una con su causa, no mezclarlas en un genérico «humedades».
Una visita técnica detecta lo que no se ve y lo deja documentado para el peritaje.
¿Por qué conviene un presupuesto de reparación detallado por partidas?
Aquí está el ángulo que casi ningún artículo legal o de aseguradoras trata: la diferencia entre que te indemnicen la reparación real o una estimación a la baja suele estar en cómo está hecho el presupuesto. Un total redondo del tipo «reparación integral: X euros» es fácil de discutir y de recortar. Un presupuesto por partidas, en cambio, pone delante del perito cada trabajo medido y valorado, y eso es lo que él puede contrastar.
Un presupuesto de reparación bien planteado para un siniestro de inundación suele recorrer, como mínimo, estas familias de trabajo:
| Familia de partidas | Qué incluye habitualmente | Por qué importa al perito | Riesgo si no se detalla |
|---|---|---|---|
| Demoliciones y retirada | Picado de alicatados afectados, retirada de suelo, tabiquería dañada, mobiliario fijo | Cuantifica el alcance real de lo que hay que rehacer | Se infravalora la obra «de origen» |
| Gestión de residuos | Contenedor, transporte a vertedero autorizado, tasas | Es coste real y obligatorio, no opcional | Suele «olvidarse» y lo paga el propietario |
| Secado y saneamiento | Secado de soleras y muros, tratamiento de la humedad residual | Evita rehacer sobre soporte húmedo | Reparar sin secar provoca un segundo daño |
| Instalaciones | Electricidad bajo cota de agua, fontanería, calefacción, caldera | Son daños no visibles que el perito debe ver justificados | Quedan fuera por no documentarlos |
| Albañilería y acabados | Solado, alicatado, enfoscados, pintura, carpintería | Devuelve la vivienda a su estado anterior | Se valora por debajo de las calidades reales |
| Protecciones y medios | Protección de zonas no afectadas, medios auxiliares, limpieza final | Forma parte del coste de ejecutar bien la obra | Se reparte de forma opaca o se ignora |
Saber leer ese documento es una destreza por sí misma; si quieres afinar el ojo, te ayudará nuestra guía para comparar presupuestos de reforma sin que te falten partidas. El criterio es el mismo aquí: lo que no está medido y nombrado, no se defiende.
¿Qué conservar y qué se puede tirar antes del peritaje?
El impulso natural tras la inundación es vaciar y limpiar cuanto antes, y es comprensible por salud e higiene. Pero tirarlo todo antes de documentar es uno de los errores que más reparación se lleva por delante. La regla práctica es sencilla: primero pruebas, luego limpieza, y cuando haya que retirar algo por motivos sanitarios, dejarlo registrado.
- Conserva hasta el peritaje, si es posible, muestras de lo dañado (un trozo de rodapié hinchado, una sección de tarima, un electrodoméstico) y toda la documentación gráfica.
- Se puede retirar por higiene lo que suponga riesgo sanitario (barro, alimentos, textiles podridos), siempre que antes esté fotografiado y, si procede, conste en la relación de bienes.
- No restaures ni repares por tu cuenta antes del peritaje sin dejar constancia: una reparación de urgencia hecha y no documentada puede leerse como que el daño no existía.
Checklist de documentación antes del peritaje
- Póliza de hogar/comercio localizada y vigente, con su número a mano.
- Fotos generales de cada estancia, con fecha visible.
- Fotos de detalle de cada elemento dañado.
- Cota del agua marcada y fotografiada con referencia métrica.
- Vídeo de recorrido por toda la vivienda.
- Relación escrita de bienes dañados (mobiliario, equipos, instalaciones).
- Facturas o tiques de lo que se pueda acreditar (incluidas reformas previas).
- Muestras físicas de materiales y elementos guardadas.
- Presupuesto de reparación desglosado por partidas, con mediciones.
- Solicitud al Consorcio iniciada y número de expediente anotado.
Errores que salen caros
- Vaciar y demoler antes de fotografiar. Sin prueba previa, el perito solo ve una casa ya vacía y la reparación se valora a ciegas, casi siempre a la baja.
- Presentar un total sin desglose. Un importe redondo es discutible al instante; un presupuesto por partidas obliga a rebatir cada línea, y eso protege tu indemnización.
- Olvidar los daños no visibles. Electricidad bajo el agua, soleras empapadas, caldera afectada: si no se documentan, quedan fuera aunque sean reales.
- Reparar de urgencia sin dejar rastro. Arreglar por tu cuenta antes del peritaje y no fotografiar el estado previo puede interpretarse como que no había daño.
- Confiar todo a la memoria. A las semanas no recordarás qué muebles había ni hasta dónde subió el agua. Lo que no esté escrito y fotografiado, no existe para el expediente.
- No verificar el procedimiento oficial. Dar por hechos plazos, teléfonos o coberturas leídos en un foro retrasa o invalida la solicitud. Confírmalo en la fuente del Consorcio.
Supuesto: planta baja inundada hasta unos 90 cm
Imaginemos una vivienda de planta baja en una localidad afectada por la DANA, donde el agua subió alrededor de 90 cm. Los propietarios, por higiene, retiran enseguida el barro y los muebles podridos, pero antes graban un vídeo del recorrido, fotografían la cota de suciedad en cada pared con una cinta métrica y guardan un trozo de rodapié hinchado y una sección de tarima.
En paralelo, encargan un presupuesto de reparación por partidas que recoge demoliciones, gestión de residuos, secado de la solera, revisión de la instalación eléctrica de la franja inundada, nuevo solado, alicatado de la cocina hasta la altura afectada, pintura y limpieza final. Cuando el perito visita, contrasta su dossier con el presupuesto línea a línea, y partidas que de otro modo habrían pasado desapercibidas —como el secado o la retirada de escombro— quedan reflejadas porque estaban medidas y documentadas.
Es un escenario ilustrativo para explicar el método, no una obra ejecutada por Batecs ni un resultado garantizado: cada siniestro y cada póliza son distintos, y el resultado lo determina el Consorcio.
¿Cómo encajar el presupuesto de la reforma con la indemnización?
Una vez resuelto el expediente, llega la duda práctica: ¿la obra que voy a contratar tiene que coincidir euro a euro con lo indemnizado? La indemnización valora la reparación que devuelve la vivienda a su estado anterior; si quieres aprovechar para mejorar acabados, ampliar o reformar más allá de lo dañado, esa parte adicional corre por tu cuenta y conviene separarla con claridad en el presupuesto.
Por eso recomendamos que el reformista presente, cuando proceda, dos bloques diferenciados: la reparación del siniestro (que dialoga con lo indemnizado) y las mejoras voluntarias (a cargo del propietario). Mantener esa separación evita líos contables y deja un rastro limpio. Si la reparación afecta a fachada, muros o envolvente, suele ser el momento de revisar a fondo la impermeabilización y el tratamiento de fachadas para que el agua no vuelva a entrar por el mismo sitio.
Cuando el alcance es grande y toca varias estancias e instalaciones a la vez, contratar la reforma integral de la vivienda a un único responsable ordena la obra y simplifica la coordinación con el calendario del expediente. En la zona de Paiporta y el resto de localidades golpeadas por la DANA, esa coordinación entre documentación, peritaje y ejecución es justo donde más se nota tener a alguien que hable los dos idiomas, el de la obra y el del expediente.
Preparamos un presupuesto desglosado y medido para que el peritaje vea cada trabajo justificado.
Cuándo conviene una visita técnica antes del peritaje
No siempre hace falta, pero hay situaciones en las que una visita técnica previa marca la diferencia en cómo queda documentado el daño:
- Cuando sospechas daños no visibles: humedad en soleras, instalaciones eléctricas o de fontanería que estuvieron bajo el agua.
- Cuando el agua afectó a elementos estructurales o a la envolvente (muros, forjados, fachada) y necesitas describir bien el alcance.
- Cuando vas a entregar un presupuesto por partidas y quieres que las mediciones sean reales y defendibles, no estimadas a ojo.
- Cuando dudas qué retirar y qué conservar y necesitas dejarlo todo registrado de forma ordenada antes de limpiar.
El objetivo de esa visita no es venderte una obra mayor, sino que el daño quede descrito y medido con criterio técnico, de forma que el expediente tenga base sólida.
Preguntas frecuentes
¿Qué documentación necesito reunir para el Consorcio tras la DANA?
Por lo general, los datos del asegurado y de la póliza, la dirección del inmueble, prueba del daño (fotos y vídeo fechados, relación de bienes dañados, facturas que puedas acreditar y muestras físicas) y un presupuesto de reparación desglosado por partidas. La identificación la aportas tú; la prueba del daño se construye sobre el terreno antes de limpiar o demoler. Confirma el listado exacto que aplica a tu caso en la fuente oficial del Consorcio.
¿Cómo deben ser las fotos de los daños para que sirvan?
Con fecha visible, sin editar, combinando planos generales de cada estancia con detalles de cada elemento dañado, y fotografiando la cota del agua en las paredes con una referencia métrica antes de limpiar. Un vídeo de recorrido por toda la vivienda da contexto a las fotos. La clave es documentar primero y limpiar o demoler después: la prueba retirada no se recupera.
¿Qué diferencia hay entre lo que cubre el Consorcio y lo que cubre mi aseguradora?
Los daños extraordinarios por inundación de cauces o lluvia torrencial extraordinaria los suele gestionar el Consorcio de Compensación de Seguros, siempre que exista una póliza de daños vigente; tu compañía gestiona los riesgos ordinarios. Aunque la solicitud entre por la aseguradora, el peritaje del siniestro extraordinario lo lleva el Consorcio. El alcance concreto depende de tu póliza y de la calificación del siniestro, así que verifícalo en la fuente oficial.
¿Por qué es mejor un presupuesto por partidas que un total redondo?
Porque un importe global es fácil de discutir y de recortar, mientras que un presupuesto por partidas pone delante del perito cada trabajo medido y valorado (demoliciones, residuos, secado, instalaciones, acabados), y eso es lo que puede contrastar. Lo que no está medido y nombrado, no se defiende. Un buen desglose hace visibles partidas reales que de otro modo quedarían fuera.
¿Puedo limpiar y tirar cosas antes de que venga el perito?
Puedes retirar por higiene lo que suponga riesgo sanitario (barro, alimentos, textiles podridos), pero siempre después de fotografiarlo y, si procede, anotarlo en la relación de bienes. Conviene conservar hasta el peritaje muestras de lo dañado y no reparar por tu cuenta sin dejar constancia del estado previo, porque una reparación de urgencia no documentada puede leerse como que el daño no existía.
¿La indemnización tiene que coincidir con lo que cueste la reforma?
La indemnización valora la reparación que devuelve la vivienda a su estado anterior. Si aprovechas para mejorar acabados, ampliar o reformar más allá de lo dañado, esa parte la asumes tú y conviene separarla en el presupuesto en dos bloques: reparación del siniestro y mejoras voluntarias. Esa separación evita confusiones y deja un rastro contable limpio.
¿Batecs gestiona el peritaje o la indemnización con el Consorcio?
No. Batecs es una empresa de reformas: prepara la documentación de obra, la visita técnica y el presupuesto de reparación por partidas, y ejecuta la reforma. La tramitación con el Consorcio, el peritaje y la indemnización los gestionas tú con tu aseguradora y el Consorcio; si necesitas apoyo legal o de mediación de seguros, es un profesional de ese ramo quien debe acompañarte.
Por qué apoyarte en Batecs para la parte de obra
Trabajamos en Valencia, su área metropolitana y las comarcas afectadas por la DANA, y conocemos cómo hay que describir y medir una reparación por inundación para que el documento se sostenga. No tramitamos seguros ni prometemos importes: lo que hacemos es preparar un presupuesto por partidas, dejar el daño documentado con criterio técnico en la visita y ejecutar después la reforma con un único responsable, separando con claridad la reparación del siniestro de cualquier mejora voluntaria.
Contenido orientativo redactado en junio de 2026 con fines informativos; no constituye asesoramiento jurídico ni de seguros ni sustituye al procedimiento oficial. Las coberturas, plazos, teléfonos y trámites del Consorcio de Compensación de Seguros deben verificarse en la fuente oficial antes de actuar: Consorcio de Compensación de Seguros. Para ayudas, licencias o fiscalidad asociadas a la reconstrucción, consulta también las sedes oficiales que correspondan (Generalitat Valenciana, ayuntamiento y BOE). No se incluyen importes, porcentajes ni plazos como dato cerrado; cualquier cifra mencionada es un rango orientativo del mercado sujeto a la vivienda, las calidades y el alcance.