Deduccion del IRPF por obras de eficiencia energetica: las tres modalidades y cual te corresponde

Deduccion del IRPF por obras de eficiencia energetica: las tres modalidades y cual te corresponde
Fiscalidad de la reforma · Valencia

Deducción del IRPF por obras de eficiencia energética: las tres modalidades y cuál te corresponde

Existen tres deducciones distintas en la renta por mejorar la eficiencia energética de tu vivienda, con porcentajes y requisitos que no se mezclan. Aquí las separamos una por una, con las obras de reforma que encajan en cada caja, para que sepas a cuál puedes aspirar antes de empezar la obra.

Lectura 9 min Actualizado: junio 2026 Revisado por el equipo técnico de Batecs

Respuesta rápida

No hay una sola deducción del IRPF por eficiencia energética, sino tres: la del 20% (reducir la demanda de calefacción y refrigeración), la del 40% (reducir el consumo de energía primaria no renovable) y la del 60% (rehabilitación energética de edificios residenciales completos).

Cada una exige un certificado de eficiencia energética antes y después de la obra que demuestre la mejora concreta, tiene su propio porcentaje y su propia base máxima de deducción, y se aplica en función del resultado, no de cuánto hayas gastado. La que te corresponde depende del salto energético que consigas y de si la obra es de tu vivienda o de todo el edificio.

Importante: los porcentajes, los límites de base y las fechas de fin de obra y de certificado cambian por ejercicio. Verifica siempre tu caso en la sede de la Agencia Tributaria o con tu asesoría antes de declarar.

¿Tu reforma puede entrar en una de las tres deducciones?

Si planificas la obra pensando en el certificado energético desde el principio, no pierdes la deducción por un detalle de papeleo.

Pedir presupuesto orientativo
ModalidadQué tienes que mejorarObras típicas que encajanÁmbito
Deducción del 20%Reducir la demanda de calefacción y refrigeración de la viviendaCambio de ventanas, aislamiento de fachada o cubierta, eliminación de puentes térmicosVivienda habitual o en alquiler
Deducción del 40%Reducir el consumo de energía primaria no renovableAerotermia, bomba de calor, sustituir caldera por sistema más eficiente, renovablesVivienda habitual o en alquiler
Deducción del 60%Rehabilitación energética del edificio residencial completoObra conjunta del edificio (envolvente, instalaciones comunes) que mejora todo el inmuebleEdificio de uso predominante residencial
Esquema orientativo de junio de 2026. Los porcentajes, las bases máximas y los plazos los fija cada ejercicio la normativa estatal: confirma tu caso en la Agencia Tributaria antes de declarar.

Qué tres deducciones por eficiencia energética existen

El error más común al buscar «desgravar la reforma en la renta» es tratar todo como si fuera una sola ayuda. No lo es. La normativa del IRPF reconoce tres deducciones diferentes, pensadas para tres tipos de mejora energética distintos, y cada una tiene su propio porcentaje, su propia base máxima y sus propios requisitos de certificado.

La forma más rápida de orientarte es preguntarte qué mejora vas a poder demostrar con un certificado energético al terminar la obra:

  • Si la obra reduce la demanda de calefacción y refrigeración (lo que la vivienda necesita para estar a temperatura), apuntas a la deducción del 20%.
  • Si la obra reduce el consumo de energía primaria no renovable (lo que la vivienda gasta de fuentes fósiles), apuntas a la del 40%.
  • Si la obra es del edificio entero y mejora su calificación energética en conjunto, apuntas a la del 60%.

Las dos primeras son para actuaciones en tu vivienda (habitual o arrendada). La tercera es para rehabilitaciones de todo un inmueble residencial, normalmente decididas por la comunidad de propietarios. No son acumulables sin reglas: una misma obra encaja en una caja, no en las tres a la vez. Por eso la pregunta no es «¿cuánto desgravo?» sino «¿en cuál de las tres encaja lo que voy a hacer?».

En qué se diferencian el 20%, el 40% y el 60%

Los tres porcentajes no son «niveles de la misma ayuda», sino tres objetivos energéticos distintos. Entender la diferencia es lo que evita que pidas el certificado equivocado o que persigas un porcentaje al que tu obra nunca podrá optar.

Demanda frente a consumo: la distinción clave

La demanda es la energía que la vivienda necesita para mantener el confort, y depende sobre todo de lo bien aislada que esté: ventanas, fachada, cubierta. La energía primaria no renovable es lo que finalmente se gasta de fuentes fósiles para cubrir esa demanda, y depende del sistema que produzca el calor o el frío. Por eso aislar baja la demanda (línea del 20%) y cambiar el sistema de climatización por uno eficiente baja el consumo de energía primaria (línea del 40%).

El 60% juega en otra liga

La modalidad del 60% no es para una obra suelta de un piso, sino para la rehabilitación energética del edificio de uso predominante residencial. Aquí el sujeto de la mejora es el inmueble completo, y el certificado que cuenta es el del conjunto. Es la deducción que aparece cuando una comunidad acomete una rehabilitación integral de la envolvente o de las instalaciones comunes.

Criterio20%40%60%
Qué mide la mejoraDemanda de calefacción y refrigeraciónConsumo de energía primaria no renovableCalificación energética del edificio completo
Sobre qué inmuebleTu viviendaTu viviendaEdificio residencial entero
Quién la suele impulsarEl propietarioEl propietarioLa comunidad de propietarios
Prueba imprescindibleCertificado antes y después de la obraCertificado antes y después de la obraCertificado del edificio antes y después
Base máxima de deducciónLa menor de las tresIntermediaLa mayor, con tope plurianual
Comparativa cualitativa orientativa (junio de 2026). Las cifras exactas de porcentaje, base máxima y plazos las fija la normativa de cada ejercicio: verifícalas en la sede electrónica de la Agencia Tributaria.

Qué obras dan derecho a cada porcentaje

Aquí es donde la teoría fiscal se cruza con la obra real. Estas son las actuaciones de reforma que, según su efecto energético, suelen encajar en cada modalidad. Recuerda: lo que decide no es el nombre de la obra, sino la mejora que certifica el técnico.

Obras que apuntan al 20% (bajar la demanda)

  • Cambio de ventanas por carpintería con rotura de puente térmico y vidrio aislante. Si quieres profundizar, mira nuestra guía sobre cambiar las ventanas en una reforma.
  • Aislamiento de la fachada por el exterior. Es la actuación con más impacto sobre la demanda; lo explicamos a fondo en aislar la fachada por el exterior con SATE.
  • Aislamiento de cubierta o tejado y eliminación de puentes térmicos en cajas de persiana, frentes de forjado y cajeados.

Obras que apuntan al 40% (bajar el consumo de energía primaria)

  • Instalar aerotermia o bomba de calor de alta eficiencia. Tienes el detalle en instalar aerotermia en una vivienda reformada.
  • Sustituir una caldera antigua por un sistema más eficiente o por renovables.
  • Integrar autoconsumo o energías renovables que reduzcan la dependencia de combustibles fósiles.

Obras que apuntan al 60% (rehabilitación del edificio)

  • Rehabilitación de la envolvente del edificio completo: fachadas, medianeras y cubierta del inmueble.
  • Renovación de instalaciones comunes de climatización o producción de agua caliente del edificio.
  • En general, una obra coordinada por la comunidad que eleve la calificación energética del inmueble en su conjunto.

En una reforma integral es frecuente combinar varias de estas actuaciones. En ese caso conviene que el técnico calcule por separado qué mejora aporta cada bloque, porque puede que una parte de la obra encaje en una modalidad y otra parte en otra.

Antes de elegir materiales, define el objetivo energético

Si sabes a qué deducción aspiras, el equipo puede orientar la fachada, las ventanas o la climatización para que el certificado lo refleje.

Ver fachadas y envolvente

Cuál es el límite anual y plurianual de la deducción

Cada modalidad tiene una base máxima de deducción: un tope sobre las cantidades que puedes considerar para aplicar el porcentaje. No es lo mismo lo que te gastas que la base que puedes desgravar. Si la obra cuesta más que el tope, el exceso simplemente no entra en el cálculo de la deducción.

Hay dos tipos de límite que conviene no confundir:

  • Límite anual: la base máxima que puedes aplicar en la declaración de un ejercicio concreto.
  • Límite plurianual: sobre todo en la modalidad del 60%, existe un tope acumulado para el conjunto de los ejercicios en los que la deducción está vigente.

No fijamos aquí las cifras a propósito. Las cantidades concretas de base máxima anual y plurianual (en euros) y los porcentajes los establece la normativa estatal y se han revisado entre ejercicios. Publicar un número desactualizado te haría planificar mal. Consulta el importe vigente para tu declaración en la sede electrónica de la Agencia Tributaria o con tu asesoría fiscal.

La consecuencia práctica es clara: en obras grandes, agotar la base máxima de un solo ejercicio es fácil. Por eso la fecha en que pagas y la fecha en que terminas la obra y emites el certificado condicionan cuánto puedes aprovechar y en qué año.

Qué pasa si superas la base máxima un año

Si las cantidades que pagas en un ejercicio superan la base máxima de ese año, el exceso no se pierde necesariamente: en estas deducciones existe la posibilidad de trasladar el exceso a ejercicios siguientes, dentro del periodo de vigencia de la deducción y respetando el límite plurianual. Es decir, lo que no cabe este año puede seguir deduciéndose el próximo, mientras la deducción siga abierta.

Esto cambia por completo la forma de planificar el pago de una obra grande. Conviene revisar con tu asesoría:

  • Cómo repartir los pagos entre ejercicios para no desperdiciar base.
  • Cuándo cierra la ventana temporal de la deducción y de los certificados.
  • Si el traslado del exceso te conviene o si es mejor concentrar la obra en un año.
Ejemplo orientativo del mercado · caso hipotético

Supuesto: vivienda de los años 80 que cambia ventanas y aísla fachada

Imaginemos a un propietario de Valencia que, en una reforma, cambia todas las ventanas y aísla la fachada por el exterior. El técnico emite un certificado energético antes de empezar y otro al terminar, y este último demuestra una reducción de la demanda de calefacción y refrigeración respecto al certificado inicial. Con esa mejora documentada, la obra apuntaría a la modalidad del 20%.

Si en ese mismo proyecto sustituyera además la caldera por aerotermia, esa parte mejoraría el consumo de energía primaria y podría valorarse en la línea del 40%, calculando por separado el efecto de cada bloque. El importe exacto que podría deducir dependería de la base máxima vigente y de las cantidades pagadas en cada ejercicio.

Este es un supuesto ilustrativo del funcionamiento de la norma, no un proyecto ejecutado por Batecs ni una promesa de resultado fiscal. Cada vivienda parte de una situación distinta y el certificado es quien fija la mejora real.

En qué casilla de la renta se declara

Estas deducciones se reflejan en el apartado de deducciones por obras de mejora de la eficiencia energética de viviendas dentro de Renta Web. El programa te pide la información del certificado energético (la mejora demostrada), las cantidades satisfechas y la modalidad que corresponde, y calcula la deducción a partir de ahí.

El número de casilla cambia entre campañas. No te fíes de un número de casilla que hayas visto en un artículo de hace dos años: cada campaña de la renta reorganiza el modelo. En la campaña vigente, busca el bloque «deducciones por obras de mejora de eficiencia energética» dentro de Renta Web, o consúltalo en la sede electrónica de la Agencia Tributaria. Lo que no varía es la documentación que necesitas tener guardada: los dos certificados y los justificantes de pago.

Guarda siempre el certificado anterior y posterior a la obra, las facturas y los justificantes de pago por medios bancarios (los pagos en efectivo no suelen admitirse para estas deducciones). Son la prueba que respalda lo que declares si Hacienda te lo pide.

El certificado energético: la pieza que decide todo

Si hay una idea que llevarte de esta guía es esta: sin certificado de eficiencia energética emitido antes de la obra, las tres deducciones se complican o se pierden. La deducción no premia haber gastado, premia haber mejorado, y la mejora solo se demuestra comparando el certificado anterior con el posterior.

El orden importa

El certificado «de antes» tiene que existir antes de empezar la reforma. Si arrancas la obra sin él, ya no hay forma de demostrar el estado de partida, y sin punto de partida no hay mejora que acreditar. Es el fallo de planificación más caro y más frecuente.

Checklist para no perder la deducción por papeleo

  • Encargar el certificado de eficiencia energética inicial antes de tocar nada.
  • Definir con el técnico qué modalidad (20%, 40% o 60%) persigue tu obra.
  • Conservar todas las facturas desglosadas por partidas.
  • Pagar siempre por medios bancarios, nunca en efectivo.
  • Encargar el certificado final al terminar, que refleje la mejora.
  • Comprobar las fechas límite de fin de obra y de certificado del ejercicio vigente.
  • Verificar porcentajes y bases máximas en la Agencia Tributaria antes de declarar.

Errores que salen caros

  • Empezar la obra sin el certificado inicial. Sin estado de partida no puedes demostrar mejora, y la deducción se cae aunque la reforma sea excelente.
  • Confundir el 20% con el 40%. Aislar baja la demanda (20%); cambiar el sistema de climatización baja el consumo de energía primaria (40%). Pedir el certificado pensando en el porcentaje equivocado lleva a un cálculo que no acredita lo que buscas.
  • Pagar en efectivo. Estas deducciones exigen pago por medios bancarios; un pago en metálico suele dejar fuera ese importe.
  • Asumir que el edificio entero entra en el 60% porque tú reformas tu piso. El 60% es del inmueble completo, no de una vivienda suelta.
  • Fiarte de cifras de un artículo antiguo. Porcentajes, bases máximas, casillas y fechas cambian por ejercicio. Lo que era válido hace dos años puede no serlo hoy.
  • No conservar la documentación. Sin los dos certificados y los justificantes de pago, no puedes defender la deducción si te la revisan.

Cuándo conviene pedir una visita técnica

La parte fiscal la confirma tu asesoría; la parte de obra la define una visita técnica. Pídela cuando:

  • No sabes si tu fachada, cubierta o ventanas pueden dar el salto de demanda necesario para el 20%.
  • Dudas entre reforzar el aislamiento (20%) o cambiar el sistema de climatización (40%), o quieres combinar ambos.
  • Necesitas que alguien coordine la obra con el técnico que emite los certificados, para que las fechas cuadren.
  • Vives en una zona del área metropolitana de Valencia o del Camp de Túria y quieres una valoración sobre el terreno. Atendemos Valencia y su entorno; consulta el resto de poblaciones en nuestro listado de zonas.

Una visita a tiempo evita encargar el certificado equivocado o descubrir tarde que la obra no acredita la mejora que esperabas.

Planifiquemos tu reforma con el certificado en mente

Te ayudamos a orientar las obras de aislamiento, fachada o climatización para que la mejora energética quede bien documentada. La parte fiscal, confírmala con tu asesoría.

Hablar con el equipo técnico

Preguntas frecuentes

¿Puedo aplicar las tres deducciones por la misma obra?

No de forma libre. Cada actuación encaja en una modalidad según la mejora que certifique el técnico: aislar suele ir al 20%, cambiar el sistema de climatización al 40% y la rehabilitación del edificio al 60%. En una reforma con varias actuaciones, el técnico puede calcular por separado qué efecto aporta cada bloque, pero no se suman los tres porcentajes sobre el mismo gasto. Verifica las reglas de compatibilidad de tu ejercicio en la Agencia Tributaria.

¿Qué pasa si empiezo la obra sin el certificado energético inicial?

Te quedas sin el estado de partida que demuestra la mejora, y eso complica o impide aplicar la deducción. El certificado anterior a la obra tiene que existir antes de empezar. Es el error de planificación más caro: encárgalo siempre antes de tocar nada.

¿La deducción es sobre lo que me gasto o sobre lo que mejoro?

El porcentaje se aplica sobre las cantidades que pagas, pero con dos condiciones: que la obra haya conseguido la mejora energética que exige la modalidad (demostrada por el certificado) y dentro de una base máxima de deducción. Si gastas más que el tope, el exceso no entra en el cálculo de ese año, aunque puede trasladarse a ejercicios siguientes en algunos casos.

¿Puedo pagar la reforma en efectivo y deducir igual?

No. Para estas deducciones se exige el pago por medios bancarios: transferencia, tarjeta o ingreso en cuenta. Los importes pagados en efectivo no suelen admitirse, así que guarda los justificantes bancarios junto con las facturas.

¿La deducción del 60% sirve si solo reformo mi piso?

No, esa modalidad es para la rehabilitación energética del edificio residencial completo, normalmente impulsada por la comunidad de propietarios. Si tu obra es de tu vivienda, te corresponderían el 20% o el 40% según el tipo de mejora, no el 60%.

¿En qué casilla de la renta se declara?

Se declara en el apartado de deducciones por obras de mejora de la eficiencia energética de viviendas dentro de Renta Web. El número de casilla cambia entre campañas, así que conviene localizar ese bloque en el modelo del ejercicio vigente o consultarlo en la sede electrónica de la Agencia Tributaria, en lugar de fiarte de un número visto en un artículo antiguo.

¿Los porcentajes 20/40/60 y los límites son fijos cada año?

No. Tanto los porcentajes como las bases máximas (anual y plurianual) y las fechas límite de obra y de certificado los fija la normativa de cada ejercicio y se han revisado entre años. Confirma siempre los valores vigentes para tu declaración antes de hacer cuentas; un dato desactualizado te haría planificar mal.

¿Quién emite los certificados, el reformista o un técnico?

Los certificados de eficiencia energética los emite un técnico competente (arquitecto, ingeniero o titulación habilitada). El reformista ejecuta la obra y aporta facturas. Lo ideal es que ambos se coordinen para que las fechas del certificado inicial, la obra y el certificado final encajen dentro del plazo de la deducción.

Por qué apoyarte en Batecs para una reforma con objetivo energético

En Batecs ejecutamos reformas en Valencia y su área metropolitana pensando la obra de aislamiento, fachada, ventanas o climatización para que la mejora energética quede bien documentada. No somos asesores fiscales y no tramitamos tu declaración: nuestro trabajo es que la obra esté bien hecha y que las facturas y los plazos se coordinen con el técnico que emite los certificados. La parte de IRPF, confírmala siempre con tu asesoría y con la Agencia Tributaria.

Presupuesto por partidasEquipo propioObra coordinada con el certificadoValencia y Camp de Túria

Guía orientativa redactada en junio de 2026 con fines informativos; no constituye asesoramiento fiscal. Los porcentajes (20%, 40% y 60%), las bases máximas de deducción (anual y plurianual), las fechas límite de obra y de certificado y las casillas de la renta los fija la normativa estatal y cambian por ejercicio. Verifica tu caso concreto en la sede electrónica de la Agencia Tributaria, en el IDAE y, para ayudas autonómicas, en la Generalitat Valenciana, o consulta con tu asesoría fiscal antes de declarar.

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