Deducción del 20% o del 40% en el IRPF: qué obras dan derecho a cada una

Deducción del 20% o del 40% en el IRPF: qué obras dan derecho a cada una
Fiscalidad de la reforma · Valencia

Deducción del 20% o del 40% en el IRPF: qué obras dan derecho a cada una

Son dos deducciones distintas que se confunden a todas horas: una premia reducir la demanda de calefacción y refrigeración; la otra, reducir el consumo de energía primaria no renovable. Aquí separamos cada una, qué obras la activan y cómo no equivocarte de casilla.

Lectura 11 min Actualizado: agosto 2026 Revisado por el equipo técnico de Batecs

Respuesta rápida

La deducción del 20% está pensada para obras en tu vivienda habitual o en alquiler que reducen la demanda de calefacción y refrigeración (cambiar ventanas, aislar fachada o cubierta). La deducción del 40% exige un salto mayor: reducir el consumo de energía primaria no renovable, lo que suele lograrse al sustituir la fuente de calor por aerotermia, caldera de alta eficiencia o sistemas renovables.

Cada una tiene su propio umbral de reducción energética, su base máxima y su plazo, y se acreditan con dos certificados de eficiencia energética (antes y después). No son acumulables sobre la misma obra; aplica la que encaje con el resultado que demuestre tu certificado. Verifica siempre porcentajes, bases y plazos vigentes en la sede de la Agencia Tributaria antes de presentar la Renta.

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AspectoDeducción 20%Deducción 40%
Qué premiaReducir la demanda de calefacción y refrigeraciónReducir el consumo de energía primaria no renovable
Obras típicasVentanas, aislamiento de fachada (SATE), cubiertaAerotermia, bomba de calor, caldera de alta eficiencia, fotovoltaica para autoconsumo térmico
ViviendaHabitual o en alquiler (uso vivienda)Habitual o en alquiler (uso vivienda)
Prueba exigidaCertificado energético antes/después que acredite la bajada de demandaCertificado energético antes/después que acredite la bajada de consumo
Base y plazoBase máxima y plazo propios (verificar en AEAT)Base máxima superior y plazo propios (verificar en AEAT)
Resumen orientativo de agosto de 2026. Los porcentajes, umbrales de reducción, bases máximas y plazos los fija la normativa estatal; confírmalos en la sede electrónica de la AEAT antes de aplicar nada.

Por qué hay dos deducciones (y por qué se confunden)

El origen del lío es sencillo: dentro del paquete de deducciones por obras de mejora de eficiencia energética en vivienda conviven varios tramos de porcentaje, y los buscadores de la mayoría de portales los amontonan en una misma lista. El propietario lee «puedes deducir hasta el 40%», se ilusiona, y luego descubre que su cambio de ventanas no llega a ese tramo porque mejoró el confort pero no tocó la fuente de energía.

La clave para no marearse es entender que cada tramo mide una cosa distinta del comportamiento energético de la casa. Uno mira cuánta energía pide el edificio para estar a temperatura (la demanda). Otro mira cuánta energía fósil consume realmente para cubrir esa demanda (el consumo de energía primaria no renovable). Una vivienda puede bajar mucho la demanda con buen aislamiento y, aun así, seguir quemando gas; y al revés, puede mantener la demanda y reducir el consumo no renovable cambiando la caldera por una bomba de calor.

Por eso la misma reforma puede encajar en un tramo o en otro según el resultado que arroje el certificado, no según lo que el comercial te prometa. La etiqueta energética es el árbitro. Si vas a invertir en una reforma integral en Valencia o el área metropolitana, conviene decidir desde el proyecto a qué deducción aspiras, porque condiciona qué partidas priorizas.

Qué diferencia hay entre el 20% y el 40%

La diferencia no es solo el número del porcentaje. Son dos deducciones con requisitos, magnitudes y filosofías distintas:

La del 20%: confort y envolvente

Premia que el edificio necesite menos energía para climatizarse. Se logra trabajando la «envolvente»: las superficies por las que la casa pierde calor en invierno y se calienta en verano. Cambiar ventanas de aluminio sin rotura de puente térmico por carpintería eficiente, aislar la fachada por el exterior o reforzar el aislamiento de la cubierta son las obras tipo. El resultado se mide como una bajada de la demanda de calefacción y refrigeración en el certificado.

La del 40%: la fuente de energía

Apunta más alto: reducir el consumo de energía primaria no renovable, es decir, la energía fósil que la vivienda gasta de verdad. Aquí el protagonista no es la ventana, sino el sistema que genera el calor y el frío. Sustituir una caldera antigua por una bomba de calor o por aerotermia en una vivienda reformada es el camino habitual hacia este tramo, porque cambia la naturaleza de la energía que consumes.

Dicho en corto: la del 20% mejora la casa para que pida menos; la del 40% cambia con qué se la alimenta para que contamine menos. Por eso el 40% exige una reducción más ambiciosa y, a cambio, ofrece un porcentaje y una base máxima superiores. Confirma los valores exactos de cada tramo en la AEAT, porque la normativa puede revisarlos.

Qué obras dan derecho a la deducción del 20%

Son las intervenciones sobre la envolvente y, en general, las que reducen la pérdida y la ganancia de calor sin tocar necesariamente el equipo de climatización:

Envolvente

Carpintería y vidrios

Sustitución de ventanas por carpintería con rotura de puente térmico y vidrio bajo emisivo o doble cámara. Es la obra estrella de este tramo en pisos de Valencia capital y l’Horta.

Envolvente

Aislamiento de fachada

Sistemas de aislamiento térmico por el exterior (SATE) o por el interior, que reducen las pérdidas en chalets y casas de pueblo del Camp de Túria.

Envolvente

Cubierta y suelos

Aislar la cubierta o el forjado bajo cubierta, frecuente en viviendas unifamiliares de Bétera, La Eliana o Lliria, donde el ático sufre mucho calor.

Envolvente

Protección solar fija

Elementos que reducen la demanda de refrigeración en verano, siempre que el certificado recoja su efecto sobre la demanda.

Lo importante: no basta con que la obra «parezca» de eficiencia. Debe traducirse en una bajada medible de la demanda en el certificado posterior. Una ventana bien instalada cuenta; una mal medida o un certificado mal hecho pueden dejarte fuera. Si la intervención en fachada se hace bien, suele ser la palanca más rentable de este tramo.

Qué obras dan derecho a la deducción del 40%

Aquí el foco se desplaza al sistema de generación. Las obras que suelen activar este tramo cambian o complementan la fuente de energía:

  • Aerotermia o bomba de calor: sustituye combustión fósil por electricidad eficiente para calefacción, refrigeración y agua caliente. Es la vía más común hacia el 40%.
  • Caldera de alta eficiencia: reemplazar un equipo antiguo por uno que reduzca el consumo de energía primaria no renovable, siempre que el certificado lo refleje.
  • Energías renovables para la vivienda: instalaciones que aporten energía renovable al uso térmico de la casa y se reflejen en la mejora del indicador de consumo.
  • Combinaciones: a veces una intervención sobre la envolvente más el cambio de sistema es lo que hace saltar la calificación al nivel que exige este tramo.

Como la del 20%, la del 40% se acredita por resultado: la prueba es que el certificado posterior demuestre la reducción del consumo de energía primaria no renovable en el porcentaje que marque la norma. No es el tipo de equipo lo que te da la deducción, sino el efecto medido que produce.

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Qué reducción energética exige cada una

Este es el punto donde más gente tropieza, porque el umbral no es el mismo y se mide sobre indicadores distintos:

  • Deducción del 20% → se evalúa sobre la reducción de la demanda de calefacción y refrigeración. El umbral mínimo de reducción lo fija la normativa estatal (un porcentaje concreto que debes confirmar en la AEAT).
  • Deducción del 40% → se evalúa sobre la reducción del consumo de energía primaria no renovable o, de forma alternativa según la norma, sobre el salto de calificación energética. El umbral es más exigente que el del 20%.

Aviso importante. Los porcentajes exactos de reducción exigidos (y su forma de medirse) son cifras normativas que han cambiado en el pasado. No los des por buenos de oídas: consúltalos en la sede electrónica de la Agencia Tributaria o pregunta a tu asesor fiscal antes de presentar la declaración.

La consecuencia práctica es clara: el proyecto se diseña para superar el umbral, no para acercarse a él. Quedarse a un punto del límite es como no haberlo intentado, porque la deducción es de todo o nada en ese requisito.

Cuál tiene mayor base máxima

La base máxima es el tope de gasto sobre el que puedes aplicar el porcentaje. Y aquí hay una jerarquía: la deducción del 40% trabaja sobre una base máxima superior a la del 20%. Es coherente con la filosofía: a obra más ambiciosa (cambiar la fuente de energía), tope de deducción más alto.

Ahora bien, la base no es solo «lo que te gastas». Solo computan los importes vinculados a la mejora energética acreditada y pagados por medios que dejen rastro (transferencia, tarjeta), nunca en efectivo. El pago en metálico es, en la práctica, una forma de tirar la deducción a la basura.

VariableDeducción 20% (demanda)Deducción 40% (consumo)Dónde verificarlo
Indicador que se mideDemanda de calefacción y refrigeraciónConsumo de energía primaria no renovableCertificado energético + AEAT
Exigencia de reducciónUmbral mínimo (verificar)Umbral más alto (verificar)Sede AEAT / asesor
Base máximaMás bajaMás altaSede AEAT / asesor
Forma de pago válidaBancaria, sin efectivoBancaria, sin efectivoFactura + justificante
Plazo de las obrasVentana temporal propiaVentana temporal propiaSede AEAT / BOE
Comparativa orientativa de agosto de 2026. Los importes concretos de base y los umbrales son normativos y deben confirmarse en fuente oficial.

¿Puedo aplicar las dos por la misma vivienda?

Es la duda estrella, y la respuesta corta es matizada: no puedes aplicar dos deducciones por la misma obra y el mismo importe. No se «apilan» porcentajes sobre el mismo gasto. Lo que sí puede ocurrir, según la normativa vigente y los plazos de cada deducción, es que distintas obras realizadas en momentos o conceptos diferentes encajen cada una en su tramo, sin solapar el gasto.

En la práctica, el escenario realista para un propietario es: identificar qué tramo alcanza tu reforma y aplicar ese. Si tu obra cambia el sistema de climatización y el certificado demuestra la reducción del consumo, irás al 40%; si solo mejoras la envolvente, irás al 20%. Intentar reclamar ambos por el mismo proyecto es justo el tipo de operación que Hacienda revisa.

Las reglas de compatibilidad y de no duplicidad (también con ayudas y subvenciones que hayas cobrado por la misma obra) son sensibles y han tenido matices. Confírmalas para tu caso concreto en la AEAT o con un asesor antes de presentar la Renta; un error aquí puede convertirse en una paralela.

El certificado energético: la pieza que decide todo

Tanto el 20% como el 40% se ganan o se pierden en los certificados de eficiencia energética. Necesitas dos: uno antes de empezar (que retrate el estado de partida) y otro después (que demuestre la mejora). Sin el certificado previo no hay punto de comparación, y muchos propietarios lo descubren cuando ya han hecho la obra y es tarde.

Tres reglas que evitan el 90% de los disgustos:

  • Primero el certificado, después la obra. El de «antes» debe reflejar la situación previa real, no una versión optimizada.
  • El certificado lo firma un técnico competente. Su calidad determina si la reducción queda bien documentada; un certificado descuidado puede tumbar la deducción aunque la obra sea buena.
  • El de «después» debe registrarse según marque la normativa autonómica y conservarse junto a las facturas. Es tu prueba ante Hacienda.

Por eso, en una reforma con ambición energética, el orden de obra cambia: el certificado de partida entra en el calendario antes de tocar la primera ventana. Es un matiz que la mayoría de guías genéricas omite y que marca la diferencia entre deducir o no.

Checklist para no perder la deducción

  • Encarga el certificado energético «antes» de empezar la obra.
  • Define en proyecto a qué tramo aspiras (20% por demanda o 40% por consumo).
  • Asegúrate de que las partidas que computan están separadas y bien descritas en el presupuesto.
  • Paga siempre por medios bancarios; descarta el efectivo.
  • Conserva facturas, justificantes de pago y ambos certificados.
  • Registra el certificado «después» según exija la Generalitat Valenciana.
  • Antes de la Renta, verifica porcentajes, base y plazo en la AEAT o con tu asesor.
  • No reclames ayudas y deducción sobre el mismo importe sin comprobar la compatibilidad.

Errores que salen caros

  • Hacer la obra sin certificado previo: sin el «antes» no hay forma de demostrar la reducción y la deducción se cae por completo.
  • Confundir confort con ahorro de energía primaria: cambiar ventanas mejora la demanda (20%), pero no te lleva al 40% si no tocas la fuente de energía.
  • Pagar en efectivo «para que salga más barato»: sin rastro bancario, ese importe no entra en la base de la deducción.
  • Quedarse al borde del umbral: si la reducción no supera el mínimo exigido, no deduces nada; el proyecto debe diseñarse con margen.
  • Dar por buenos los porcentajes de un blog: los tramos, umbrales y bases son normativos y cambian; verifícalos en la AEAT cada campaña.
  • Mezclar deducción con subvención sobre el mismo gasto: sin comprobar compatibilidad, te expones a una regularización.
Ejemplo orientativo del mercado · caso hipotético

Supuesto: chalet en el Camp de Túria que duda entre los dos tramos

Imaginemos un propietario de un chalet de los años noventa cerca de Bétera. Su certificado de partida da una calificación baja. Plantea dos escenarios para su reforma:

Escenario A (envolvente). Cambia todas las ventanas y aísla la cubierta. El certificado posterior muestra una bajada clara de la demanda de calefacción y refrigeración. Encajaría en la lógica de la deducción del 20%, siempre que la reducción supere el umbral que fije la norma.

Escenario B (envolvente + aerotermia). Hace lo anterior y, además, sustituye la caldera por aerotermia. El certificado posterior demuestra una reducción importante del consumo de energía primaria no renovable. Esa combinación es la que abre la puerta al tramo del 40%, con una base máxima superior.

Es un caso hipotético para ilustrar la lógica, no una obra ejecutada por Batecs ni un cálculo fiscal personalizado. Los porcentajes de reducción y los importes deducibles dependen de la normativa vigente y de los certificados reales: confírmalos siempre con la AEAT o tu asesor.

Cuándo pedir una visita técnica

Cuándo conviene pedir una visita técnica

La decisión 20% frente a 40% no se toma sobre un catálogo, sino sobre tu vivienda. Conviene una visita técnica cuando:

  • Tienes una calificación energética baja y quieres saber qué obra te haría saltar de tramo con el menor gasto.
  • Dudas entre invertir solo en la envolvente (ventanas, fachada) o dar el paso al cambio de sistema (aerotermia).
  • Vas a hacer una reforma integral y quieres que las partidas queden ordenadas para acreditar la deducción.
  • Tu vivienda está en Valencia, Paterna u otra localidad del área metropolitana y necesitas coordinar certificado, obra y registro autonómico.

En la visita medimos el estado real de la envolvente y las instalaciones, y te decimos con honestidad si tu objetivo de deducción es alcanzable o necesita otra obra. Lo fiscal lo cierra tu asesor; lo técnico, nosotros.

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Preguntas frecuentes

¿En qué se diferencia la deducción del 20% de la del 40%?

La del 20% premia reducir la demanda de calefacción y refrigeración de la vivienda (obras de envolvente: ventanas, aislamiento de fachada o cubierta). La del 40% exige reducir el consumo de energía primaria no renovable, lo que normalmente implica cambiar la fuente de energía (aerotermia, bomba de calor, caldera de alta eficiencia). Además, la del 40% tiene un umbral de reducción más exigente y una base máxima superior. Confirma los valores en la AEAT.

¿Qué obras dan derecho a cada deducción?

Para el 20% suelen contar las obras sobre la envolvente que bajan la demanda: sustitución de ventanas, aislamiento térmico de fachada (SATE) y de cubierta. Para el 40% cuentan las que reducen el consumo de energía primaria no renovable, sobre todo cambiar el sistema de climatización por aerotermia, bomba de calor o caldera de alta eficiencia, o incorporar renovables. En ambos casos lo decisivo no es el tipo de obra, sino que el certificado energético demuestre la reducción exigida.

¿Qué reducción energética me piden para aplicar cada una?

La del 20% se mide por la reducción de la demanda de calefacción y refrigeración; la del 40% por la reducción del consumo de energía primaria no renovable (o, alternativamente, por el salto de calificación según la norma). El umbral del 40% es más alto. Los porcentajes exactos son normativos y han cambiado en el pasado, así que debes verificarlos en la sede electrónica de la Agencia Tributaria antes de presentar la declaración.

¿Cuál tiene mayor base máxima?

La deducción del 40% trabaja sobre una base máxima superior a la del 20%, en coherencia con que exige una obra más ambiciosa. La base solo recoge los importes vinculados a la mejora energética acreditada y pagados por medios bancarios; el efectivo no computa. Los importes concretos de base los fija la normativa estatal: confírmalos en la AEAT o con tu asesor.

¿Puedo aplicar las dos deducciones por la misma vivienda?

No puedes aplicar dos deducciones por la misma obra y el mismo importe; no se suman porcentajes sobre el mismo gasto. Lo realista es identificar a qué tramo llega tu reforma y aplicar ese. Distintas obras o conceptos podrían, según la norma y sus plazos, encajar cada uno en su tramo sin solapar gasto. Las reglas de compatibilidad (también con subvenciones cobradas por la misma obra) son sensibles: confírmalas para tu caso en la AEAT.

¿Necesito certificado energético para deducir?

Sí. Necesitas un certificado de eficiencia energética anterior a la obra y otro posterior que demuestre la reducción exigida (de demanda para el 20%, de consumo para el 40%). Sin el certificado previo no hay forma de acreditar la mejora y se pierde la deducción. Encárgalo antes de empezar, consérvalo junto a las facturas y registra el posterior según exija la Generalitat Valenciana.

¿Vale si pago la reforma en efectivo?

No. Para que el importe entre en la base de la deducción, el pago debe hacerse por medios que dejen rastro: transferencia, tarjeta o ingreso bancario. Los importes pagados en efectivo no se admiten. Por eso conviene guardar tanto la factura como el justificante de pago de cada partida vinculada a la mejora energética.

¿Quién me confirma el porcentaje y la base que me corresponden?

La fuente oficial es la Agencia Tributaria, en su sede electrónica, y para tu caso concreto, un asesor fiscal. Batecs te ayuda con la parte técnica (proyecto, obra, coordinación del certificado para que la reducción quede bien documentada), pero no calcula tu deducción ni sustituye el criterio de tu asesor. Verifica siempre porcentajes, umbrales, base y plazos vigentes antes de presentar la Renta.

Cómo te ayuda Batecs con la reforma energética

Somos una empresa de reformas integrales en Valencia y su área metropolitana (l’Horta, Camp de Túria y zona afectada por la DANA). No somos tu asesor fiscal, y lo decimos claro: nuestro trabajo es que la obra esté bien hecha y que la mejora energética quede medida y documentada, de modo que tu técnico certificador y tu asesor tengan con qué trabajar. Planificamos el orden de obra para que el certificado de partida se haga a tiempo, separamos las partidas que computan y coordinamos con el certificador. La decisión de qué deducción aplicas es tuya y de tu asesor; nosotros ponemos la base técnica honesta.

Presupuesto por partidas Coordinación con el certificador Orden de obra pensado para la deducción Equipo propio en Valencia

Contenido orientativo publicado en agosto de 2026 con fines informativos; no es asesoramiento fiscal ni jurídico. Las deducciones por obras de mejora de eficiencia energética en vivienda (porcentajes del 20% y del 40%, umbrales de reducción de demanda y de consumo, bases máximas, requisitos de certificado y plazos) están reguladas por la normativa estatal del IRPF y pueden modificarse. Verifica los datos vigentes antes de aplicarlos en la sede electrónica de la Agencia Tributaria, consulta el BOE para el texto legal, el IDAE y la Generalitat Valenciana para certificación y registro autonómico, y contrasta tu caso con un asesor fiscal. Para profundizar puedes leer también nuestra guía sobre el IVA reducido en reformas de vivienda y la pieza sobre aislamiento de fachada con SATE en Valencia.