Aerotermia en una vivienda reformada: cuándo merece la pena
La aerotermia rinde de verdad cuando la casa está bien aislada, los emisores son los adecuados y el uso encaja con la tecnología. Aquí tienes el criterio para decidir si compensa en tu vivienda, antes de gastar en una instalación que quizá no necesitas.
Respuesta rápida
Instalar aerotermia en una vivienda reformada suele merecer la pena cuando se cumplen tres condiciones a la vez: la envolvente está razonablemente aislada (fachada, cubierta y ventanas), los emisores trabajan a baja temperatura (suelo radiante o radiadores generosos / fancoils) y la casa tiene demanda real de calefacción, refrigeración y agua caliente durante buena parte del año. En esas condiciones, una bomba de calor aerotérmica unifica calefacción, refrigeración y ACS con un consumo eléctrico contenido.
Donde no se cumplen esas condiciones —casa con mucha fuga de calor, radiadores antiguos de alta temperatura o uso muy esporádico— la inversión cuesta más de amortizar y conviene priorizar primero el aislamiento. La aerotermia no es un sustituto del aislamiento: lo complementa.
Te ayudamos a estudiar la aerotermia junto con el aislamiento y los emisores, no como una pieza aislada.
| Factor de decisión | Favorable a la aerotermia | Conviene revisar antes |
|---|---|---|
| Aislamiento de la envolvente | Fachada, cubierta y ventanas en buen estado o mejoradas en la reforma | Casa con puentes térmicos y ventanas de vidrio simple |
| Emisores | Suelo radiante, fancoils o radiadores sobredimensionados (baja temperatura) | Radiadores antiguos pequeños pensados para 70-80 ºC |
| Uso de la vivienda | Vivienda habitual con demanda repartida en el año | Segunda residencia de uso muy ocasional |
| Espacio para la unidad | Sitio en exterior, terraza, patio o cubierta y hueco interior técnico | Piso sin fachada propia ni acuerdo de comunidad |
| Necesidad de refrigeración | Se quiere frío en verano además de calefacción y ACS | Solo se busca ACS sin calefacción ni frío |
La aerotermia se ha convertido en la respuesta por defecto cuando alguien quiere una vivienda eficiente, pero la realidad es más matizada: es una excelente tecnología en la casa adecuada y una inversión mal aprovechada en la casa equivocada. La diferencia no está en la máquina, sino en el conjunto. Una bomba de calor aerotérmica es tan eficiente como se lo permita el aislamiento de la vivienda y los emisores a los que conecta.
En esta guía analizamos cuándo merece la pena instalar aerotermia en una vivienda reformada en Valencia y el Camp de Túria, qué hay que mirar antes y qué errores hacen que la inversión rinda por debajo de lo esperado. Lo hacemos desde el punto de vista de quien planifica una reforma completa: la climatización no se decide aislada, sino dentro de una reforma integral que incluya climatización y aislamiento coordinados. Así se evita el escenario más común, que es poner una máquina cara sobre una casa que sigue perdiendo calor por todas partes.
Qué es y qué no es la aerotermia
La aerotermia es una tecnología de bomba de calor que extrae energía del aire exterior para climatizar la vivienda y producir agua caliente sanitaria (ACS). Funciona con electricidad, pero no la usa para generar calor directamente como una resistencia: la usa para mover un ciclo de refrigerante que transporta calor de un lado a otro. Por eso por cada unidad de electricidad consumida puede entregar varias unidades de calor útil. Esa relación es el rendimiento estacional, y es la cifra que de verdad importa.
Cómo funciona en términos prácticos
Una instalación de aerotermia tiene una unidad exterior (parecida a la de un aire acondicionado, pero más grande), una unidad interior o módulo hidráulico y, normalmente, un depósito de acumulación de ACS. En invierno la bomba toma calor del aire de fuera —aunque haga frío, el aire contiene energía— y lo lleva al circuito de calefacción. En verano invierte el ciclo y refrigera. Y durante todo el año puede calentar el agua del depósito. Es, en esencia, un único equipo que cubre tres servicios que antes exigían tres aparatos distintos: caldera, aire acondicionado y termo.
Qué no es la aerotermia
Conviene desmontar algunas ideas equivocadas, porque generan decisiones caras:
- No es magia ni energía gratis. Consume electricidad. Su ventaja es el rendimiento, no la ausencia de consumo. Si la casa pierde calor, ese rendimiento se desploma.
- No es lo mismo que el aire acondicionado convencional. Un equipo de aire por conductos también es una bomba de calor, pero la aerotermia está pensada para trabajar con agua a baja temperatura y para integrar el ACS, lo que la hace más eficiente en uso continuado.
- No sustituye al aislamiento. Es el error más repetido. Sin una envolvente decente, la aerotermia trabaja forzada, consume más y el confort no llega.
- No es la mejor opción para todos. En usos muy puntuales o en viviendas con instalaciones imposibles de adaptar, otras soluciones pueden tener más sentido.
Idea clave. La pregunta correcta no es «¿pongo aerotermia?», sino «¿está mi casa preparada para que la aerotermia rinda?». Si la respuesta a la segunda es no, primero se prepara la casa y luego se elige el equipo. Hacerlo al revés es tirar parte de la inversión.
Viviendas donde la aerotermia suele encajar mejor
No hay una sola tipología ganadora, pero sí patrones claros donde una vivienda reformada con aerotermia rinde de forma cómoda. En el contexto de las reformas de viviendas en Valencia y el Camp de Túria, estos son los escenarios donde el sistema suele compensar.
Chalets y unifamiliares en el Camp de Túria
Los chalets de La Eliana, Bétera, L’Eliana, San Antonio de Benagéber, Llíria o La Cañada son el terreno natural de la aerotermia: tienen demanda de calefacción en invierno, ganan mucho con la refrigeración en verano, suelen contar con espacio exterior para la unidad y, al hacer reforma integral, permiten instalar suelo radiante o renovar emisores. Si además se aprovecha la obra para mejorar el aislamiento, el conjunto funciona con holgura. En un clima como el valenciano, donde el invierno es suave pero el verano exige refrigeración, un único equipo que dé las dos cosas tiene mucho sentido.
Pisos en reforma integral con instalación adaptable
En piso también es viable, con matices. Lo determinante es disponer de un punto para la unidad exterior (fachada, patio, galería o cubierta comunitaria) y de un recorrido para las tuberías. En una reforma integral de un piso es el momento de plantearlo, porque se puede pasar el suelo radiante o redimensionar emisores con la vivienda abierta. La instalación de la unidad exterior en fachada o cubierta suele requerir el consentimiento de la comunidad de propietarios, así que es un trámite a verificar con la administración de la finca antes de comprometer la solución.
Viviendas con uso habitual y demanda repartida
La aerotermia luce en viviendas habitadas todo el año, con demanda de calor, frío y ACS repartida. Cuanto más continuo es el uso, más se aprovecha su eficiencia, porque trabaja en su punto óptimo en lugar de arrancar y parar constantemente. En cambio, una vivienda que se ocupa solo unos fines de semana al año aprovecha mucho menos esa ventaja, como veremos en el apartado de cuándo no conviene.
Aviso sobre el clima local. El argumento de «aquí hace poco frío, no hace falta calefacción» suele llevar a infradimensionar. En invierno, las casas mal aisladas del interior del Camp de Túria piden más calefacción de lo que la gente cree, y la refrigeración de verano es cada vez más necesaria. La aerotermia gana fuerza precisamente porque cubre las dos estaciones con un solo equipo.
Relación con el aislamiento y las ventanas
Este es el punto que marca la diferencia entre una instalación que cumple y otra que decepciona. La eficiencia de la aerotermia depende de la diferencia de temperatura que tiene que vencer: cuanto menos pierde la casa, menos tiene que trabajar la máquina y menor es la temperatura de impulsión que necesita. Por eso el orden de prioridades en una reforma debería ser, casi siempre, primero la envolvente y después el equipo.
La envolvente manda
La envolvente térmica son las superficies que separan el interior del exterior: fachada, cubierta, suelo en contacto con el terreno y huecos (ventanas y puertas). Si la fachada no tiene aislamiento, la cubierta se calienta en verano y se enfría en invierno, y las ventanas son de vidrio simple, la casa se comporta como un colador. Sobre ese colador, cualquier sistema de climatización —aerotermia o no— gasta de más. Aislar la fachada (por dentro o con un sistema exterior tipo SATE) y la cubierta es la inversión que más rinde antes de pensar en la máquina.
Las ventanas, segunda palanca
Las ventanas son responsables de una parte importante de las pérdidas y de las infiltraciones de aire. Renovarlas con carpinterías de prestaciones y vidrio con cámara reduce la demanda y mejora la sensación de confort (menos frío radiante junto al cristal en invierno, menos sobrecalentamiento en verano si se acompaña de protección solar). Si vas a abordar la reforma por capas, conviene leer con calma los criterios para elegir ventanas en la reforma, porque el material y el tipo de vidrio influyen tanto en la factura como en lo que después puede pedirle a la aerotermia.
Qué pasa si se ignora este orden
Instalar aerotermia sobre una casa sin aislar no la rompe, pero la obliga a impulsar agua más caliente para compensar las pérdidas, lo que reduce su rendimiento y sube el consumo eléctrico. El resultado es una factura más alta de lo prometido y, a veces, falta de confort en los días más fríos. La máquina recibe la culpa, cuando el problema es la casa. Mejorar el aislamiento primero permite, además, instalar una unidad de menor potencia, que cuesta menos.
Mismo equipo, dos casas distintas
Supongamos dos viviendas idénticas en planta, ambas con la misma bomba de calor aerotérmica. La primera ha mejorado fachada, cubierta y ventanas en la reforma; la segunda conserva la envolvente original sin aislar. La primera puede trabajar con agua a baja temperatura y mantener el confort con un consumo contenido; la segunda necesita impulsar agua más caliente y consume sensiblemente más para conseguir menos confort. El equipo es el mismo: lo que cambia es la casa.
Es un supuesto ilustrativo del mercado, no un proyecto ejecutado por Batecs. Las cifras concretas dependen del cálculo de cargas, la zona climática y las calidades, y solo pueden confirmarse con un estudio de la vivienda real.
Suelo radiante, fancoils o radiadores
El emisor es el elemento que entrega el calor (o el frío) a la estancia. La aerotermia es más eficiente cuanto más baja sea la temperatura del agua que tiene que producir, así que el emisor ideal es el que da confort con agua templada, no ardiendo. De ahí salen las tres opciones habituales y su orden de afinidad con la aerotermia.
Suelo radiante: la mejor pareja
El suelo radiante trabaja con agua a baja temperatura (en torno a 30-40 ºC) y reparte el calor de forma uniforme y agradable. Es el emisor que mejor explota la eficiencia de la aerotermia, y en verano puede refrescar (suelo refrescante) con matices. Su contrapartida en reforma es que sube la cota del suelo y exige obra, por lo que encaja sobre todo en reforma integral o en chalet. Si te planteas esta opción, merece la pena entender bien las ventajas y los límites del suelo radiante en una reforma antes de decidir, porque no siempre es viable ni necesario.
Fancoils: frío y calor con flexibilidad
Los fancoils son unidades que impulsan aire tratado a partir del agua del circuito. Trabajan bien con aerotermia, dan calor y frío, responden rápido y permiten zonificar. Son una opción interesante cuando se quiere refrigeración real además de calefacción y no se quiere o no se puede hacer suelo radiante en toda la vivienda. Requieren su espacio para la unidad y para los conductos o las rejillas.
Radiadores: posible, con condiciones
Aquí está una de las dudas más frecuentes. La aerotermia puede funcionar con radiadores, pero no con cualquier radiador. Los radiadores antiguos, pequeños, dimensionados para una caldera que impulsaba agua a 70-80 ºC, no entregan suficiente calor cuando la aerotermia trabaja a temperaturas más bajas. Para que la combinación funcione hacen falta radiadores de baja temperatura, más grandes o con mayor superficie de emisión. En una reforma se pueden sustituir; conservarlos tal cual suele penalizar el rendimiento. Y los radiadores no dan frío, así que no resuelven el verano.
Regla práctica de emisores. Cuanta más superficie de emisión y más baja sea la temperatura de trabajo, mejor rinde la aerotermia. Suelo radiante > fancoils > radiadores grandes de baja temperatura > radiadores antiguos pequeños (la peor pareja). El emisor debe elegirse junto con el equipo, no después.
Te ayudamos a decidir el sistema, los emisores y las mejoras de envolvente con un presupuesto detallado por partidas.
Coste, mantenimiento y retorno orientativo
El coste de una instalación de aerotermia varía mucho según la potencia, si lleva o no depósito de ACS, los emisores asociados y la dificultad de la instalación. No tiene sentido dar una cifra cerrada, porque cada vivienda es distinta; sí conviene entender qué partidas componen el presupuesto y dónde se va el dinero.
Qué incluye el presupuesto
- Equipo de aerotermia: unidad exterior, módulo hidráulico y, normalmente, acumulador de ACS. Es el grueso del equipo.
- Emisores: suelo radiante (con su obra y recrecido), fancoils o radiadores de baja temperatura. Esta partida puede igualar o superar a la del propio equipo.
- Instalación hidráulica y eléctrica: tuberías, circuitos, cuadro, termostatos y regulación. La domótica de control influye en el confort y en el consumo.
- Obra asociada: pasos de tubería, base para la unidad exterior, recrecido del suelo radiante, remates y pintura. En reforma integral se solapa con el resto de la obra.
- Mejoras de envolvente (si se abordan): aislamiento de fachada o cubierta y ventanas. No es parte de la aerotermia, pero condiciona su rendimiento.
Mantenimiento
La aerotermia es de mantenimiento contenido: revisión periódica del equipo, limpieza de la unidad exterior, comprobación de presiones y del circuito, y atención al ACS. No tiene combustión, lo que elimina las revisiones y los riesgos asociados a una caldera de gas. Aun así, conviene contar con un mantenimiento profesional para conservar el rendimiento y la garantía, y para detectar a tiempo cualquier pérdida de eficiencia.
Retorno: cómo leerlo bien
El retorno de la aerotermia no se mide solo en la factura mensual, sino en el conjunto: ahorro frente al sistema anterior (sobre todo si se sustituye gasóleo o gas), confort ganado, refrigeración incluida y revalorización por mejor calificación energética. El periodo de amortización depende de la inversión, del precio de la energía y del uso. En vivienda habitual con buen aislamiento, el retorno es razonable; en uso esporádico o casa con fugas de calor, se alarga. Por eso la decisión debe partir de un cálculo concreto y no de promesas genéricas. Existen ayudas a la rehabilitación energética que pueden mejorar el balance, pero su disponibilidad, importe y requisitos cambian con el tiempo y conviene verificarlos en cada convocatoria con una asesoría o en la fuente oficial correspondiente.
Sobre las ayudas. No damos importes concretos de subvención porque dependen de la convocatoria vigente, de la comunidad autónoma y de las condiciones de cada vivienda. Antes de contar con una ayuda en tus números, confirma su existencia y sus requisitos en el canal oficial y con asesoramiento profesional. Una decisión que solo es rentable «si llega la subvención» es una decisión frágil.
Matriz coste-confort por sistema
Para ordenar la decisión, esta matriz orientativa compara la aerotermia con las alternativas más habituales según inversión, confort, prestaciones y afinidad con una vivienda reformada. No sustituye a un cálculo, pero ayuda a situar cada opción.
| Sistema | Inversión inicial | Coste de uso | Confort y prestaciones | Encaje en reforma |
|---|---|---|---|---|
| Aerotermia + suelo radiante | Alta | Bajo (con buen aislamiento) | Muy alto: calor, frío y ACS, uniforme y silencioso | Óptimo en reforma integral y chalet |
| Aerotermia + fancoils | Media-alta | Bajo-medio | Alto: calor y frío con respuesta rápida y zonificación | Bueno cuando no cabe suelo radiante en toda la casa |
| Aerotermia + radiadores baja temperatura | Media | Medio | Medio: solo calefacción y ACS, sin frío | Viable si se renuevan los radiadores |
| Caldera de gas + aire acondicionado | Media | Medio-alto (depende del precio del gas) | Alto, pero con dos equipos y combustión | Sigue siendo opción donde la aerotermia no encaja |
| Solo aire acondicionado por conductos (bomba de calor aire-aire) | Baja-media | Medio | Calor y frío rápidos; ACS aparte; menos eficiente en uso continuo | Razonable en usos puntuales o sin ACS centralizado |
Cuándo no conviene la aerotermia
Tan importante como saber cuándo merece la pena es reconocer los casos en los que la aerotermia rinde por debajo de su potencial o directamente no es la mejor opción. Recomendarla siempre, sin matices, no es honesto. Estos son los escenarios donde conviene replantearse o, al menos, condicionar la decisión.
Vivienda sin aislar que no se va a aislar
Si la reforma no contempla mejorar la envolvente y la casa pierde calor por fachada, cubierta y ventanas, la aerotermia trabajará forzada y el ahorro prometido no llegará. En ese caso, antes que la máquina, la prioridad es el aislamiento. Poner aerotermia sobre una casa colador es invertir en el orden equivocado.
Uso muy esporádico
Una segunda residencia que se ocupa unos pocos fines de semana al año aprovecha mal la eficiencia de la aerotermia, que rinde mejor en funcionamiento continuado. Para usos muy puntuales, soluciones de respuesta rápida (como un aire acondicionado por conductos con bomba de calor) pueden tener más sentido en relación inversión-uso.
Emisores incompatibles que no se pueden cambiar
Si conservas radiadores antiguos de alta temperatura y no es posible sustituirlos ni añadir suelo radiante o fancoils, la aerotermia no podrá trabajar en su zona eficiente. La combinación es técnicamente posible, pero penaliza el rendimiento hasta el punto de cuestionar la inversión.
Restricciones de espacio o de comunidad
En pisos sin un punto viable para la unidad exterior, o sin acuerdo de la comunidad de propietarios para instalarla en fachada o cubierta, la aerotermia puede quedar bloqueada por motivos ajenos a la técnica. Conviene resolver este punto antes de presupuestar, verificándolo con la administración de la finca.
Errores que salen caros con la aerotermia
- Poner la máquina antes que el aislamiento: se invierte en un equipo caro sobre una casa que sigue perdiendo calor; el rendimiento real cae y la factura no baja lo esperado.
- Conservar radiadores antiguos: se conecta la aerotermia a emisores pensados para alta temperatura y nunca trabaja en su punto óptimo.
- Sobredimensionar o infradimensionar el equipo: sin cálculo de cargas, se elige una potencia «por intuición»; lo correcto es dimensionar a partir de la demanda real de la vivienda.
- Olvidar la refrigeración o el ACS: elegir un esquema que no contempla el frío de verano o el agua caliente y descubrir después que falta un servicio.
- Contar con subvenciones no confirmadas: hacer rentables los números solo gracias a una ayuda que quizá no llega o cuyos requisitos no se cumplen.
- No prever el ruido ni la ubicación de la unidad exterior: colocarla pegada a un dormitorio o sin acuerdo de comunidad genera conflictos evitables.
Checklist técnico antes de decidir
Antes de comprometer un presupuesto de aerotermia, conviene revisar estos puntos. Sirven para saber si tu vivienda está preparada y para hacer mejores preguntas a quien te presupueste.
Qué comprobar antes de instalar aerotermia
- Estado del aislamiento de fachada, cubierta y suelo, y si la reforma lo va a mejorar.
- Tipo y antigüedad de las ventanas, y si se van a renovar dentro de la obra.
- Emisores actuales y previstos: suelo radiante, fancoils o radiadores, y su temperatura de trabajo.
- Necesidad real de calefacción, refrigeración y ACS según el uso de la vivienda.
- Espacio disponible para la unidad exterior y recorrido para las tuberías.
- En piso, posibilidad y permiso de la comunidad para la unidad exterior.
- Cálculo de cargas térmicas hecho por un técnico, no una potencia estimada a ojo.
- Plan de mantenimiento y condiciones de garantía del equipo.
- Presupuesto desglosado por partidas, separando equipo, emisores, instalación y obra.
- Verificación de ayudas y requisitos en la convocatoria vigente antes de contar con ellas.
Escenario tipo en un chalet
Para ver cómo se ordenan estas decisiones en la práctica, planteamos un supuesto de chalet en el Camp de Túria. Es un escenario tipo del mercado, útil para entender el razonamiento, no un proyecto ejecutado por Batecs.
Supuesto: chalet de dos plantas en reforma integral
Una familia reforma un chalet de los años noventa para vivienda habitual. La envolvente original está poco aislada y las ventanas son de vidrio simple con carpintería de aluminio sin rotura de puente térmico. El planteamiento sensato sigue este orden:
- Primero, la envolvente: mejorar el aislamiento de fachada y cubierta y renovar las ventanas. Esto reduce la demanda y permite elegir después un equipo de menor potencia.
- Después, los emisores: suelo radiante en la planta baja (que es donde se hace más vida) y, según presupuesto, suelo radiante o fancoils en la planta superior para tener también frío en verano.
- Por último, el equipo: una bomba de calor aerotérmica dimensionada a la demanda ya reducida, con acumulador de ACS y regulación por zonas.
- Ubicación de la unidad exterior: en un lateral o patio alejado de dormitorios, sobre base antivibratoria, cuidando el ruido y el acceso para mantenimiento.
Con ese orden, la aerotermia trabaja a baja temperatura y rinde como debe. Las cifras, los plazos y la viabilidad de cada decisión solo pueden confirmarse con una visita técnica y un cálculo concreto; este supuesto sirve para inspirar el razonamiento, no para presupuestar.
Por qué insistimos en el orden. El mismo chalet, si se instalara la aerotermia primero y se dejara la envolvente para «más adelante», obligaría a elegir un equipo más potente y caro, que además rendiría peor mientras la casa siguiera perdiendo calor. El orden no es un capricho: cambia la inversión y el resultado.
Cuándo pedir una visita técnica
La aerotermia es una de esas decisiones donde una visita técnica ahorra dinero, porque permite dimensionar bien y detectar lo que ningún catálogo muestra: el estado real de la envolvente, los recorridos de instalación posibles y los condicionantes de cada vivienda.
Señales de que conviene una visita técnica antes de decidir
- Estás valorando aerotermia y no sabes si tu casa está suficientemente aislada para que rinda.
- Tienes radiadores antiguos y dudas de si la aerotermia funcionará con ellos o habría que cambiarlos.
- Quieres suelo radiante y necesitas saber si tu vivienda admite el recrecido de cota y la obra.
- Vives en piso y no sabes dónde colocar la unidad exterior ni qué permisos de comunidad necesitas.
- Has recibido presupuestos muy dispares y no entiendes por qué difieren tanto.
- Quieres encajar la aerotermia dentro de una reforma integral y coordinarla con el aislamiento y las ventanas.
En Valencia y el Camp de Túria conviven viviendas de muchas décadas, calidades y normativas distintas. Una visita permite dimensionar el equipo a la demanda real, ordenar las inversiones (primero lo que más rinde) y plantear un presupuesto de climatización por partidas honesto, sin sorpresas a mitad de obra.
Estudiamos tu vivienda, el aislamiento y los emisores, y te decimos si la aerotermia compensa en tu caso, con presupuesto detallado por partidas.
Preguntas frecuentes
¿Funciona con radiadores?
Sí, pero no con cualquier radiador. La aerotermia rinde mejor con agua a baja temperatura, y los radiadores antiguos pequeños, pensados para calderas de 70-80 ºC, no entregan suficiente calor a esas temperaturas. Para que funcione bien hacen falta radiadores de baja temperatura, de mayor superficie de emisión, o sustituirlos por suelo radiante o fancoils. Además, los radiadores solo dan calefacción: no resuelven la refrigeración de verano. En una reforma se pueden adaptar; conservar los antiguos suele penalizar el rendimiento.
¿Sirve para ACS?
Sí. Una de las ventajas de la aerotermia es que cubre el agua caliente sanitaria además de la calefacción y la refrigeración. Lo habitual es incorporar un depósito de acumulación de ACS al sistema. De este modo, un único equipo sustituye a la caldera, al termo o calentador y al aire acondicionado. El dimensionado del depósito depende del número de personas y de los hábitos de consumo de la vivienda, por lo que conviene ajustarlo en el cálculo.
¿Cuánto espacio necesita?
Necesita sitio para la unidad exterior (similar a la de un aire acondicionado, pero algo mayor), que debe ir en fachada, patio, terraza, cubierta o jardín, con espacio para la circulación de aire y el mantenimiento. En el interior hace falta un punto técnico para el módulo hidráulico y el depósito de ACS, que ocupa un espacio parecido al de un armario alto. En chalet rara vez es un problema; en piso es el factor que más conviene comprobar antes de decidir.
¿Conviene en piso?
Puede convenir, sobre todo en una reforma integral donde se puede pasar suelo radiante o renovar emisores con la vivienda abierta. La clave está en disponer de un punto viable para la unidad exterior y en contar con el permiso de la comunidad de propietarios para instalarla en fachada o cubierta, algo que conviene verificar con la administración de la finca antes de presupuestar. Si esos dos puntos se resuelven, la aerotermia es perfectamente viable en piso.
¿Qué revisar antes?
Antes de instalar aerotermia conviene revisar el aislamiento de fachada, cubierta y ventanas; los emisores actuales y previstos y su temperatura de trabajo; la necesidad real de calefacción, frío y ACS según el uso; el espacio para la unidad exterior y, en piso, el permiso de comunidad. Sobre todo, hace falta un cálculo de cargas térmicas hecho por un técnico, no una potencia estimada a ojo, y un presupuesto desglosado por partidas. Una visita técnica permite ordenar todo esto y decidir con números.
¿Es mejor aislar primero o instalar la aerotermia?
Como regla general, primero el aislamiento y después el equipo. Mejorar la envolvente reduce la demanda, permite instalar una bomba de calor de menor potencia (más barata) y hace que trabaje a baja temperatura, que es donde rinde de verdad. Instalar la aerotermia sobre una casa sin aislar la obliga a forzarse, sube el consumo y rebaja el confort. Si la reforma se hace por fases, conviene al menos prever este orden para no invertir en el sentido equivocado.
¿Da frío en verano además de calefacción?
Sí, siempre que el esquema lo contemple. La aerotermia es una bomba de calor reversible: en invierno calienta y en verano puede refrigerar. Para tener frío hacen falta emisores aptos, como fancoils o suelo refrescante (este último con matices y control de humedad). Los radiadores no dan frío. En el clima de Valencia y el Camp de Túria, donde el verano exige refrigeración, esta capacidad de cubrir las dos estaciones con un solo equipo es uno de los principales argumentos a favor de la aerotermia.
Por qué apoyarte en Batecs para tu instalación de aerotermia
En Batecs abordamos reformas integrales, cocinas, baños, piscinas, chalets e interiorismo en Valencia, La Eliana y el resto del Camp de Túria. Cuando entra en juego la climatización, no la tratamos como una pieza suelta: la estudiamos junto con el aislamiento, las ventanas y los emisores, porque solo así la aerotermia rinde lo que promete. Con un único interlocutor que coordina los gremios y un presupuesto detallado por partidas, sabes exactamente qué incluye cada cifra.
No vendemos la aerotermia como solución universal ni prometemos ahorros que dependan de subvenciones no confirmadas. Preferimos decirte si en tu vivienda compensa, en qué orden conviene invertir y dónde está el límite, para que el resultado dure y el confort llegue de verdad.
Contenido orientativo actualizado en junio de 2026. Los rangos, sistemas y soluciones descritos son de carácter general y no constituyen un presupuesto ni una recomendación técnica para una vivienda concreta: el dimensionado de la aerotermia, los emisores y las mejoras de aislamiento debe confirmarse con una visita técnica y un cálculo de cargas. La información sobre ayudas a la rehabilitación energética, IVA y permisos de comunidad es orientativa y puede cambiar; conviene verificar su vigencia y requisitos en la convocatoria correspondiente, en la sede electrónica del ayuntamiento (por ejemplo, sede electrónica del Ayuntamiento de València) y con una asesoría antes de tomar decisiones. Los ejemplos incluidos son escenarios hipotéticos del mercado y no corresponden a obras ejecutadas por Batecs.